Todas la rubias son malas: la Sanmiguel, la Cruzcampo, la Carlsberg... No hay rubia que se salve.
Me han dejado para el arrastre. ¡Que dolor de cabeza que dan las rubias, Dios! ¡Que jodida es su resaca! Me voy a la cama. A dormir. No estoy para otra cosa.
Adios. Patadas en las espinillas para ellos y besitos para ellas.
Pero al final tengo vacaciones.
Escribe un comentario