Y sigue y sigue y sigue
Es interesante esto de ir a la playa. En mi ciudad no hay playa, es una ciudad interior. Quizá por eso veo tan divertida la arena, las olas grandes de en las que todos saltamos a compás, la tortilla y el tomatito con ajos que dan en el bar de la esquina. Un disfrute. Mi amigo Salva está de vacaciones conmigo. Pero es algo vago para bajar a la playa. Prefiere dormir hasta las dos de la tarde ¡Es un tarugo!Yo madrugo, y voy a la playa o a conocer la ciudad. Luego almuerzo, agito un rato la coctelera a ver qué sale, y por la tarde- noche a las fiestorrillas, a ver que se cuece por ahí.
Eso sí, de ligar, nada de nada. ¡Qué cruz!
