Y desde ahora...lo sé
El viernes estuve de marcha. Ni mi amigo Salva me conocía. No tenía ganas de nada. Estaba como ido. Me quedaba flipado mirando un punto fijo y como si estuviera yo solo en medio de la multitud. Luego, después de cuatro cubatas más, encontré a quien dar la vara, y se la dí. Miguel aguantó bien, todo hay que decirlo. Pero al rato de oírme, me dijo, tío sabes que llevas media hora hablando de ella sin parar. ¡Joder, pues era verdad!
Ahora, estoy pensando. La voy a llamar por teléfono. Para el fin de semana que viene voy a intentar quedar con ella. Al fin y al cabo, qué son 500 kilómetros de nada. Ahora sólo me falta encontrar el valor para llamarla. No es fácil dar el primer paso. Aunque lo voy a dar, ¡bueno que lo voy a dar! O eso, o esto que tengo en el estómago acaba en úlcera. ¡Joder!

ellahablasola dijo
Decididamente, entre 500 kilómetros o una úlcera, me quedo con los kilómetros.
Suerte y a la carretera.
7 Septiembre 2005 | 04:57 PM